Esto se establece a través de una estructura clara compuesta por diferentes comités que, en última instancia, informan al Board of Directors, garantizando mecanismos de reporte y toma de decisiones regulares y transparentes en estricto cumplimiento con nuestro propósito, misión y visión.
Nuestra gobernanza corporativa se refuerza además mediante la figura del Compliance Officer (Responsable de Cumplimiento) nombrado por el Board of Directors, como órgano de control independiente que asegura nuestra adhesión a todas las leyes, regulaciones y políticas internas aplicables, identifica riesgos e implementa controles, supervisando el cumplimiento y promoviendo una cultura y estándares éticos dentro de la organización. El Compliance Officer informa de forma regular/trimestral al Board of Directors, proporcionándole actualizaciones independientes sobre el programa de cumplimiento y su desarrollo.
ESG es una parte fundamental de nuestro ADN y su estrategia y desarrollo se aseguran a través de los comités mensuales de ESG que, en última instancia, también informan al Board of Directors.
Los principios de honestidad, integridad, transparencia, rendición de cuentas y enfoque a largo plazo guían nuestra cultura corporativa de ética y cumplimiento, los cuales se exponen y desarrollan en nuestro Código de Ética y Buenas Prácticas, como piedra angular fundamental de nuestro programa de cumplimiento.
Alineada con el Código de Ética y Buenas Prácticas, nuestra Política Anticorrupción implementa y desarrolla la política de «tolerancia cero» ante cualquier acción que pueda ser considerada corrupción o soborno, incluyendo una política de regalos, política de conflictos de intereses, así como establece las directrices y procedimientos que tenemos en marcha para prevenir, detectar, mitigar y gestionar los riesgos de corrupción y soborno.
También hemos aprobado e implementado otras políticas y protocolos internos que refuerzan aún más nuestro programa de cumplimiento, operando como controles específicos que mitigan los riesgos a los que estamos expuestos.
Una de las herramientas clave de cualquier programa de cumplimiento es el canal ético, como mecanismo seguro y confidencial que permite a empleados y grupos de interés informar sobre posibles conductas indebidas, infracciones o brechas éticas. En cumplimiento con la normativa aplicable, disponemos de un canal ético, con el objetivo de proteger a los denunciantes, prohibiendo cualquier represalia y garantizando la transparencia.
Los PRI (Principios para la Inversión Responsable), una red de inversores respaldada por las Naciones Unidas, trabajan para promover la inversión sostenible mediante la incorporación de factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en la toma de decisiones de inversión y en las prácticas de propiedad.
En 2024, continuamos con nuestro compromiso con el Pacto Mundial de la ONU, alineando nuestras operaciones con los Diez Principios relativos a los derechos humanos, el trabajo, el medio ambiente y la lucha contra la corrupción. El foco principal de nuestra actividad se centra en el ODS 3: Salud y bienestar mundial, especialmente a través de la inversión en infraestructuras sanitarias y sociales críticas.
Sometemos nuestros controles internos a una auditoría independiente de forma anual, lo que proporciona seguridad tanto sobre el diseño y la implementación como sobre la eficacia operativa de dichos controles, especialmente aquellos relevantes para nuestra información financiera. Este proceso mejora la transparencia, fortalece la confianza de nuestros grupos de interés y ayuda a cumplir con nuestros requisitos regulatorios y de gobernanza en materia de aseguramiento de control.